La ley de la segunda oportunidad

30/11/2018 - empresas, particulares ley de la segunda oportunidad

La Ley de la Segunda Oportunidad se basa en un mecanismo establecido para que particulares y profesionales autónomos puedan exonerarse de sus deudas cuando no puedan hacer frente a las mismas.

Se trata de una novedad legislativa ya que hasta entonces sólo las empresas podían acogerse a una vía similar ante la imposibilidad de pago de sus deudas. De esta manera, los particulares y autónomos también podrían exonerarse de responder con todos sus bienes presentes y futuros.

¿Cómo puedo acogerme a la Ley de Segunda Oportunidad?

En primer lugar, los particulares y profesionales autónomos deben intentar un acuerdo extrajudicial con los acreedores. Para lograr un acuerdo satisfactorio es conveniente contar con un experto en la materia que llevará a cabo las negociaciones necesarias para alcanzarlo.

Asimismo, el acuerdo estará tutelado por un juez, pudiendo además intervenir un mediador consursal que será nombrado por un Notario de forma gratuita. Ayudará a lograr el acuerdo perseguido.

Así, el deudor tendría dos opciones:

  1. Liquidar los bienes que no necesite para su actividad profesional, con los cuales podría pagar sus deudas
  2. Pactar un plan de viabilidad o calendario de pagos para hacer frente a dichas deudas, que no podrá superar los diez años.

Por otro lado, si el proceso de negociación no terminara con un acuerdo entre las partes, el deudor y el mediador concursal podrán solicitar el concurso de acreedores voluntario ante el juez. En este caso, es posible que el juez exonere al deudor de pagar sus deudas siempre que se demuestre haber obrado de buena fe y que realmente no tiene dinero ni bienes para hacer frente a sus deudas.

¿Cuáles son las deudas de las que puedo exonerarme?

La Ley de la Segunda Oportunidad no prevé la exoneración de la totalidad de las deudas sino que el deudor únicamente podrá librarse de abonar las deudas de consumo.

Esto quiere decir que quedan excluidas las deudas estatales, como podrían ser las obligaciones de pago con la Seguridad Social, Hacienda, etc. Tampoco podrá exonerarse de las deudas hipotecarias con el Banco o las pensiones de alimentos.

Sin embargo, todas las deudas privadas pueden incluirse en el mecanismo de la Ley de la Segunda Oportunidad, lo que implica que el deudor pueda exonerarse de sus deudas personales con el Banco o proveedores.

Pero, la exoneración de deudas no es indefinida sino que es necesario que el deudor obre con buena fe con posterioridad a este proceso. Así, los acreedores podrían solicitar la revocación de la exoneración de deudas si el deudor no actúa correctamente.

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